Macroeconomía
Inflación en Uruguay: qué hay detrás del índice de julio
El Instituto Nacional de Estadística publicó su informe mensual. Desglosamos cada componente para entender qué está subiendo realmente y por qué.
El Índice de Precios al Consumo de julio registró una variación mensual de 0,6 % según los datos publicados por el INE, acumulando en los últimos doce meses una inflación del 5,4 %. A primera vista, ese número puede parecer moderado para los estándares históricos de Uruguay, pero la cifra global esconde diferencias significativas entre los distintos rubros de consumo que afectan de manera desigual a los hogares según su nivel de ingreso y su composición familiar. Los alimentos y bebidas no alcohólicas, que representan la fracción más grande del gasto en los hogares de menores ingresos, registraron una variación mensual de 1,1 %, casi el doble del promedio general. Dentro de ese grupo, los productos frescos como verduras y frutas de temporada tuvieron alzas puntuales vinculadas a condiciones climáticas en las zonas productoras del sur del país. Por el contrario, el rubro de comunicaciones bajó un 0,3 % como resultado del ajuste de tarifas de servicios móviles realizado por los operadores en el período. La vivienda y los servicios básicos, que incluyen electricidad y agua, no registraron variación mensual, ya que los ajustes de tarifas de UTE y OSE estaban programados para el trimestre siguiente. Este desglose importa porque cuando el gobierno o el Banco Central hablan de «inflación controlada», se refieren al índice general. Pero para una familia trabajadora de Paysandú o de cualquier otro departamento del interior, la inflación real percibida puede ser considerablemente más alta si su canasta de consumo está concentrada en alimentos frescos y servicios esenciales.
