Mercado laboral

Desempleo juvenil en el interior: más allá del promedio nacional

Los datos del INE y la OIT muestran que la tasa de desempleo entre jóvenes del litoral supera con creces la media nacional. Aquí explicamos por qué y qué factores la sostienen.

Jóvenes trabajadores en una ciudad del interior uruguayo

Cuando el Ministerio de Trabajo difunde la tasa de desempleo trimestral, el titular suele ser el número nacional: en el segundo trimestre del año, el desempleo en Uruguay se ubicó en torno al 8,1 %. Ese dato es correcto, pero incompleto. Las encuestas continuas de hogares del INE, con desagregación departamental, revelan que entre los jóvenes de 18 a 24 años en los departamentos de Paysandú, Salto, Artigas y Rivera la tasa de desocupación supera el 18 %, más del doble del promedio general. Comprender por qué exige mirar tres factores simultáneamente. Primero, la estructura productiva del litoral: las principales fuentes de empleo formal en la región son la agroindustria, el comercio y la construcción, sectores con alta estacionalidad que absorben mano de obra adulta con experiencia y ofrecen pocos puntos de entrada para trabajadores sin historial formal. Segundo, la brecha educativa: según datos de ANEP, la tasa de desvinculación educativa en secundaria entre jóvenes de 15 a 17 años es significativamente mayor en el interior norte que en Montevideo, lo que reduce las calificaciones disponibles en el mercado laboral juvenil regional. Tercero, la migración interna: los jóvenes con mayor formación tienden a desplazarse hacia Montevideo o hacia Salto, vaciando parcialmente el segmento más calificado de la población juvenil local. El resultado es un mercado laboral segmentado donde los jóvenes que se quedan en el interior noroccidental enfrentan una combinación de escasa oferta formal, empleos estacionales y pocas trayectorias de carrera visibles. Las políticas de empleo juvenil diseñadas a escala nacional no siempre contemplan estas particularidades territoriales, y esa desconexión es parte del problema.